martes, 3 de febrero de 2015

Segunda Temporada: EPISODIO DOS. 
EL SÉPTIMO ARTE


1.   PRODUCCIÓN

Estudio la lógica de mis sueños,
soñando con, algún día,
poder cumplirlos.

Los sueños, por su parte,
estudian mis despertares, ilógicos,
compinchándose entre ellos
para mantenerme insome
y escaparse de mi.

Es así
como me he ido configurando:
intrépido cerdito valiente
que vaga entre pesadillas,
sí,
pero cerdito
al fin y al cabo,
y no león.

Nunca león.

De esta forma,
me acuesto tarde y me levanto pronto;
sueño poco,
desayuno hacia las 3 y tiendo a cenar
de madrugada,
y mis pocos sueños pasan
como los días:
otoñales e invernales
para el cordero,
que intenta soñar;
y primaverales y veraniegos
para el león,
que lo maldespierta
desde el televisor,
rugiendo para la Metro,

ese metro
en cuyo último tren
juraré hacer lo que sea
para quedarme
dormido.



2.     SILENCIO, ESTAMOS RODANDO

Esta película,
como todas,
se está acabando.

Hasta hace un tiempo
no tenía
duda alguna
de que era mi favorita.

Pero ya me
aprendí los diálogos de memoria,
y sé que pasa en cualquier escena.
La he visto hasta en tres idiomas y
no he aprendido nada nuevo.

No me queda, por tanto, mucho más que descubrir.

Por suerte para mí
hay una larga lista de películas
que me quedan por ver; porque sí,
no he visto todas las que debería,
ni siquiera las de "por obligación".

Pero créanme, he visto muchas.

Y os juro
que cuando se acabe esta
no pararé
hasta tener otra favorita.


      3.    ETALONAJE

La vida del poeta no es tan mala como parece,
aunque a la mayoría
nos gusta quejarnos en hojas en blanco;
llenarlo todo de rojo y dejar de verlo negro.

Pero la vida no es rosa, que no te engañen.

Y hay azules que me dejan muerta,
que no son príncipes, claro.

Será que el amarillo da mala suerte
pero a veces hace que salga el sol.

La esperanza no es verde, por si acaso se te pierde;
las medias naranjas que nunca encontraremos 
pues no necesitamos mitades cuando ya estamos enteros.

La mierda no siempre es marrón pero sí suele venir de golpe,
dejando un  hueco morado
que se aferra fuerte al oscuro pasado;
futuro gris a tu lado.

Vivamos  el presente; disfrutemos de su luz efímera.

Digan lo que digan, los poetas ponen color a la vida.


4.DISTRUBUCIÓN

Yo no seré el primero,
vale,
pero créeme cuando te digo
que las carreras no se ganan
poniendo zancadillas
sino agarrando la mano del caído;

siendo tortuga y no liebre;

tuerto, ciego, daltónico,
pero con un par de patas
bien fibrosas
enganchadas al corazón.

Suficiente para ver
más allá.

A medio camino
le ato los cordones al manco,
repeino al calvo
y beso al sapo
para que pueda convertirse en princesa.

Al final, cuando ya todos han atravesado
la meta,
llego yo,
sentado en el aire,
desnudo por dejar mi ropa al leproso
y mis piernas al lisiado.

La liebre ha ganado,
sí,
pero creedlo:

yo no he perdido.

 5.   EXHIBICIÓN

Cuando se encienden las luces
aparecen los títulos
desacreditando
al espectador,
quien huye de la sala
bajo la lluvia de flemas
que los personajes en 3D
se han visto obligados
a esputar.

Ajenos al festín previo
-cuando las luces aún roncaban
y los espectadores apuraban
los últimos pedazos
de maíz quemado-,
son los acomodadores
quienes recogen
los objetos perdidos
y destruyen la ilusión
de realidad
que desprendía el famoso
rectángulo blanco.

Al cierre de la sala, los personajes en 3D
se pasan al 2D,
arrascando sus gargantas, preparando las flemas
para la sesión del día siguiente,
y repasando movimientos y direcciones de mirada
para evitar raccords y/o posibles
saltos de eje.

El director,
tras la pantalla,
observa la sala vacía
y se pregunta si alguien
ha entendido algo.


6.     EL FESTIVAL

Escribir es un vicio;
algo en común
que sólo sabe la gente extraordinaria.

Y es que a veces es difícil decir con palabras
lo que se guarda,
y nosotros lo hacemos.

No importa cómo;
simplemente nos abrimos como libros,
porque leímos demasiados.

Aunque nunca suficientes.

Hablamos del dolor y del querer,
del sexo sin amor,
de la traición por gusto
y  las constantes guerras
para que nos dejen vivir en paz.

Vinimos a enseñaros lo privado
de la forma más pública que se nos ocurrió.

Hemos abierto la puerta a lo sucio, a lo oscuro, al tabú,
y
todos tienen la entrada menos tú.